domingo, 14 de octubre de 2018

¿Cuál es mi responsabilidad?


No puedo culpar a nadie de mis fracasos porque el único responsable soy yo. Si no asumes la responsabilidad, no tienes control sobre tu propia vida, ya que se la has dado a los demás al culpabilizarlos.

Y asumir nuestra responsabilidad implica ser responsable de nuestra vida, de nuestro cuerpo y mente, de nuestro tiempo, de nuestros pensamientos y emociones, de nuestras relaciones personales y cómo las gestionamos.

Cuando nos damos cuenta de que no hay culpables fuera, que tanto la alegría, como la tristeza, como la ira, …. están dentro de nosotros …. podremos darnos cuenta de que ….. ¡podemos decidir!.

Entonces, ya no hay motivo alguno para culpar a nadie... y te sentirás liberado.

Ahora es el momento de soltar y de sentirnos libres por haber hecho todo lo que podíamos y de haber dado lo mejor de nosotros.

Y al asumir mi responsabilidad... gano en consciencia y me acepto.

Cada uno de nosotros somos capaces de lograr los cambios necesarios para tener bienestar, ahora toca querer y asumir nuestra propia responsabilidad en este proceso.

Nadie es responsable de tu estado emocional, solamente eres tú con tus proyecciones.

En este camino no olvides que la paz está dentro de tí, cree en tí. Tú decides.!

Mi paz interior es mi prioridad.

El Teide y Roque Cinchado. Tenerife

¿Sabes dónde debes prestar tu atención?

Ahora saca todo lo bueno que hay en ti para cambiar tu vida. 


lunes, 17 de septiembre de 2018

La vida está en el presente, aquí y ahora


Vivimos la vida como una competición y nos debilita emocionalmente.

No terminamos de entender que la única batalla es entre tí y tu mismo, sólo eso. De eso se trata, de competir contigo mismo para ser mejor persona y, de repente, todo vendrá. Es así de sencillo.

Debido a esta competitividad y a esa lucha es un mundo de sufrimiento e infeliz. Y lo peor es que nunca vas a poder escapar a este mundo de sufrimiento, si no encuentras esa dimensión que no tiene nada que ver con los objetos mentales, emocionales o materiales que construimos con nuestros pensamientos. Esta dimensión que necesitamos urgentemente es simplemente estar en paz, en lo profundo de nuestro SER sin interpretar el momento.

Sin duda, que para aumentar nuestro bienestar emocional es necesario estar en calma con uno mismo. Y si lo estás contigo, lo estarás con los demás. Cuando hay calma en tu interior, la adversidad sólo es parte del paisaje. No permitas que lo que sucede a tu alrededor pueda entrar dentro de ti.

El pasado nos identifica como persona a través de nuestros pensamientos, en muchos casos, llenos de dolor y sufrimiento. 

Y por otro lado, a través de nuestra mente proyectamos en el futuro nuestro momento próximo utilizando objetos-imágenes mentales, emocionales y materiales. No niego que esta proyección sea importante para nuestro mundo práctico cuando planificas una acción en el futuro tanto para aprobar un examen como emprender tu proyecto.

En ambos casos, nos olvidamos que donde único está la vida es en el presente, en el aquí y en el ahora. Vivo en el presente y lo más importante es lo que tengo delante de mí.

Estar en el presente implica consciencia plena. A mi me gusta llamarlo "Atención Plena". Para conseguir esto, es necesario no juzgar, no intervenir ni dejarse arrastrar por los pensamientos o emociones. 

Una manera para lograr esta atención plena es centrar la mente en nuestra respiración; porque no puedes estar pensando y atento en la respiración, a la vez. Nuestra vida requiere de un entrenamiento constante para apagar los pensamientos y entrar en la Consciencia Plena, como un viaje de regreso a nuestra niñez donde no juzgabas ni interpretabas nada. ¡Qué liberación!


Comillas, Cantabria. Spain

La vida es ahora, pues entonces,... vivámosla!!. Vive el momento sin pensar en el futuro ni en el pasado.

Disfrutemos de nuestro tiempo, ahora. 

jueves, 23 de agosto de 2018

Lo que piensas de otra persona es lo que se expande

Playa de Matagorda, Tías, Lanzarote

Si tus pensamientos sobre la persona a la que quieres tienen que ver con lo que no funciona, con lo que no te gusta, con lo que deberían ser o con lo mal que habla. Sí eso es lo que piensas de esa persona, entonces, tienes que saber que lo que piensas es lo que se expande y más de lo que piensas seguirá poniéndose de manifiesto en tu vida, te guste o no.

Si piensas en lo que no quieres, entonces lo que se expande en tu vida es lo que no quieres. Deja de enfocarte en lo que no quieres que suceda y empieza a enfocarte en lo que si quieres que pase.

Si dedicas tus pensamientos a lo que no funciona. Entonces estos pensamientos negativos afloran. Y esto es así en todos los ámbitos de la vida: en tu pareja, como padre o madre y en las relaciones con otras personas. Cambiar la mente, cambiar de pensamientos es la manera de cambiar los problemas a los que nos enfrentamos en la vida.

Cada uno de nosotros tiene una perspectiva completamente diferente sobre todo lo que nos rodea. Y nuestra conciencia tiene un gran poder sobre nosotros ya que nos hace crear mundos diferentes al verdadero.

Cada persona que se identifica con sus pensamientos, toma su identidad desde su pasado. De este modo, se aleja de su fuente de la vida y nos centramos en la historia del “YO mental” creando la realidad desde nuestros pensamientos.

En muchas ocasiones, consideramos más importantes nuestras percepciones, nos encerramos en un solo mundo, quizás lleno de miedos y es el que nosotros queremos ver, el que nos conviene.

Este verano he aprendido mucho de mis hijos adolescentes. Me han enseñado a descubrir mis miedos, que proyectaba en ellos y, también, a relativizar mi rol de padre. Y de repente, de tener pensamientos de preocupación han pasado a pensamientos de confianza. ¡Cuidado con lo que pensamos! Nos convertimos en aquello en lo que pensamos con intensidad. Nuestros pensamientos definen nuestra realidad.

Si despiertas cada mañana con el pensamiento de que algo maravilloso sucederá ese día y pones la suficiente atención, lo descubrirás.