Las islas Canarias presentan uno
de los menores índices de oferta formativa de FP en España y en la Unión
Europea. Y así parece interpretarse por la inexistencia de la FP en nuestra
sociedad del conocimiento durante estos últimos 15 años.
Que mal vamos, si no terminan de
entender que la Formación Profesional, en estos momentos, es la mejor
inversión. Si esta manera de actuar desde las instituciones no cambia, poco se
habrá avanzado para mejorar la situación de la sociedad y en especial, de las
familias en Canarias.
La FP es un poderoso instrumento
de cualificación profesional. La FP posibilita una mayor cualificación de las
personas y, también, genera empresas más competitivas. Pero, también, la FP es
una apuesta de integración social, para favorecer y promover la igualdad de
oportunidades entre las personas, especialmente las de menores recursos.
Ante el escenario actual de
crisis y paro, la formación profesional (FP) va a constituir la prueba de fuego
para el Gobierno de Canarias, para los Cabildos y para los Ayuntamientos.
Es preciso proporcionar a personas
adultas y en especial a los jóvenes canarios los mejores conocimientos y
competencias que exige el mercado laboral y la propia sociedad ante las nuevas
actividades productivas e innovadoras, vinculadas a la economía del
conocimiento.
O apostamos por una FP que fortalezca
a las empresas con un mayor grado de competitividad, que posibilite a las
personas la adquisición de más cualificación profesional y reparamos el daño
del fracaso escolar en miles de jóvenes o mejor emigramos como lo hicieron hace
algunas décadas nuestros abuelos y padres buscando una oportunidad en la vida.
La FP es, desde luego, asunto
importantísimo, pero no se plantea con la prioridad acuciante que reclama la sociedad
en la actualidad. El Gobierno canario y en particular la Consejería de Educación
y Laboral tienen la obligación de atender la demanda social y económica de
estas enseñanzas y más en estos tiempos actuales.
No pueden alegar ignorancia o
falta de recursos; han de atender las solicitudes de la sociedad, de las
personas que desean formarse y cualificarse.
Por otro lado, Europa ha fijado
para 2020 que el 50 por ciento de la población debería tener titulación o
cualificación profesional media, el 35 por ciento debería tener una titulación
o cualificación profesional superior y sólo el 15 por ciento carecería de
titulación o tendría baja cualificación profesional. Sin embargo, en Canarias
hay un 70 por ciento de personas sin ningún tipo de cualificación, por lo que
“estamos en las antípodas de los objetivos que se han marcado a nivel europeo”.
Prometo aplicarme desde mi
participación en las redes sociales en esta defensa y para ello dedicaré mi
tiempo a reivindicar un mayor reconocimiento social e institucional de la
Formación Profesional, ya que “hay numerosos estudios que afirman que invertir
en la FP es una de las claves para poder salir de la crisis”.
Frase: “La educación es el factor
fundamental para cambiar nuestra realidad”.
Interesante video que informa
sobre el funcionamiento de los sistemas de cualificación profesional. Pincha sobre él.
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